ANESTESIA

Unidad de anestesia y reanimación

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ANESTESIA QUIRURGICA

El Servicio de Anestesia y Reanimación de Hospital Parque asegura la posibilidad de realizar cualquier tipo de intervención quirúrgica con los mayores estándares de seguridad.

Desde la consulta de preanestesia, hasta la recuperación postanestesia, nuestros profesionales prestan un servicio de alta capacitación técnica y profesional, permitiendo una anestesia segura en todo caso, y ajustando los diferentes tipos de anestesia (local, locoregional, epidural, general,...) a cada intervención. En colaboración con los demás servicios del Hospital, valoramos cualquier incidencia que pudiera detectarse previamente a la intervención, y con los médicos intensivistas de la UVI de Hospital Parque, trabajamos conjuntamente en una recuperación postanestésica de garantías.

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TRATAMIENTO DEL DOLOR AGUDO POSTUIRURGICO

Hospital Parque es un "hospital sin dolor". La aplicación de bombas de analgesia controladas por el paciente permite un periodo postquirúrgico más cómodo.

Hospital Parque es uno de los pocos hospitales canarios con "cirugía sin dolor". Aplicamos protocolos para el control del dolor agudo postquirúrgico a través de bombas de infusión de fármacos analgésicos a través de catéteres endovenosos o epidurales. Estas bombas permiten la administración segura de todo tipo de fármacos analgésicos por parte del anestesista en la fase de recuperación postquirúrgica inmediata. Además permite la utilización de sistemas PCA o analgesia controlada por el paciente, en los que es el propio paciente el que de forma controlada, puede ajustar la dosis de medicación analgésica en función de la sensación dolorosa.


SEDACION EN PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Pruebas complementarias con un componente de ansiedad o dolor importantes, pueden ser realizados en Hospital Parque con garantías y sin que aparezcan este tipo de síntomas.

Son varias las pruebas complementarias y procesos diagnóstico-terapéuticos no necesriamente quirúrgicos, que pueden comportar en el paciente sensación de ansiedad o dolor. En estos casos, nuestros anestesistas trabajan de forma coordinada con el resto de servicios de Hospital Parque para proporcionar un tratamiento de anestesia o sedación adecuados a la realización de la prueba. Destaca por ejemplo la posibilidad de realizar estudios de resonancia magnética de alto campo en pacientes con ansiedad o claustrofobia con sedación, gracias a la existencia en Hospital Parque de equipos de control de constantes adaptados a los habitáculos de resonancia magnética.

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ESPECIALIDADES SINÉRGICAS

¿En que te podemos ayudar?

Acepto los términos y condiciones

  1. Anestesia general. El paciente permanece inconsciente y no recibe ningún tipo de sensación. Se trata la inyección por vía intravenosa o  inhalación en forma de gases o vapores, de fármacos anestésicos. El anestesista calcula las dosis para ajustar el nivel de anestesia antes y durante la intervención en función de las características de cada paciente, a la par que  mantiene la respiración y la circulación dentro de los límites normales, asistido por un sofisticado equipo electrónico de monitorización. Una vez finalizada la intervención se revierte el efecto de la medicación anestésica y el paciente recobra la conciencia y el control de sus funciones vitales.
      
  2. Anestesia regional. Se duerme toda la zona del cuerpo que va a ser operada a través de la inyección de una determinada solución de anestésico cerca de los nervios que reciben la sensibilidad de dicha zona. El paciente permanece despierto o con una sedación ligera, pero no sensación dolorosa alguna. Hay diversas técnicas, dependiendo de la zona a operar, pero las más empleadas son la epidural y la espinal, en las cuales el anestésico se inyecta en el canal medular mediante una punción en la espalda y se anula la sensibilidad de la parte baja del cuerpo. También es posible anestesiar de forma similar un brazo o una pierna inyectando el anestésico junto a los nervios de la axila o de la ingle.
     
  3. Anestesia local. El anestésico se aplica directamente sobre los tejidos de la zona que se va a intervenir. Se emplea para intervenciones menores sobre partes muy circunscritas, como la mano, el pie o el ojo.

Tras recibirte y explicarte los pasos a seguir, se canalizará una vía venosa y te colocaremos unas pegatinas en el pecho que nos permitirán controlar tus constantes. Te colocaremos un manguito de presión arterial, y una pinza en el dedo para medir la cantidad de oxígeno de tu sangre. Lamentablemente la mesa de quirófano no es muy cómoda, ya que se trata de una camilla algo dura, pero intentaremos que estés lo más cómodo posible, especialmente tras la anestesia, y así realizar una intervención quirúrgica con garantías de éxito.

Cuando se revierte el efecto de los fármacos anestésicos, aún estarás en la sala de quirófano o bien en una sala de recuperación, pero siempre acompañado de tu anestesista y de un equipo especializado de enfermería, que controlaran tus constantes y las sensaciones de dolor que puedas tener para asegurar un despertar placentero y un inicio de recuperación postquirúrgica lo más cómodo posible.

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Dr. Carlos Arribas Carrión

Anestesista
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Dr. Alvaro Manuel Ferrer Pallás

Anestesista
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Dr. Luis Naharro Román

Anestesista
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Dra. Mercedes Peñalver Lafuente

Anestesista
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Dr. Antonio Rodríguez Cano

Anestesista
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